EL HORNERO
(poesía de Esteban Breglia,
2006)
Hoy saludé a un amigo
que me encanta con su
estampa;
es un hornero grandote
que cerca tiene su hogar
en un árbol, aquí enfrente...
delante de mi museo
enfrente de este, mi lar.
Lo vi bien acompañado
pues con su hornera él
estaba:
siempre juntos los dos andan
y los dos juntos trabajan,
y aunque bien sabemos que él
como obrero se destaca
ella, con sus alegrías
y los mimos que a él le
encantan
lo alienta y lo condiciona
para que la obra se haga.
Cuídala siempre, hornerito,
porque con ella a tu lado
sos capaz en su homenaje,
de hacer un lindo palacio
uno bello y primoroso
hecho de amor, paja y barro.
Cuídala siempre, hornerito,
es un consejo de amigo
con una experiencia ingrata.
Es muy triste el estar solo
sin tener tu hornera en casa.
Cuídala siempre, hornerito,
que así tu vida se ensancha
ya que al brindarte ella el
fruto
que son tus hijos en casa,
esa que vos mismo hiciste
con tu amor, con barro y paja
te está diciendo contenta;
ámame siempre hornerito
y hagamos juntos la casa
hecha de tres materiales:
con amor, con barro y paja.