Por qué soy un Rotario
Porque no tenía fe en
Rotary, me acostumbré a hacer broma de los rotarios. Nunca creí que Rotary
fuera un club de servicio, sino un simple club para almorzar.
Me acostumbré a bromear de
los rotarios, especialmente del que casualmente fue médico en la industria
farmacéutica donde trabajé como director gerente.
No entendía, entonces, por
qué estaba tan alborozado antes del mediodía todos los jueves, sólo porque
estaba a punto de asistir al almuerzo de la reunión de su club Rotario.
No entendía por qué este
Rotario muy a menudo, no cobraba a sus pacientes cuando sabia que venían de las
áreas rurales de Tailandia con a penas dinero para su transporte a Bangkok.
Ellos le traían plátanos y mangos de sus granjas y campos para pagar las
facturas médicas.
¡No tuve las respuestas ni
siquiera después de su muerte! ¡De todas formas, no estaba interesado en
Rotary!
Pero, cosas del destino, fui
"atraído" hacia Rotary por un anciano caballero que se acercó a mi
padre en 1958 invitándole a ayudarlo a formar un nuevo club Rotario, el segundo
club en Tailandia, que vió la luz el 14 de mayo de 1958.
Mi padre, como yo, no estaba
interesado en Rotary; sin embargo, por respeto a su amigo, me "forzó"
a ayudar al anciano caballero, que supe después había sido miembro fundador
del Rotary club de Bangkok, fundado en 1930, y que se convirtió en el
presidente fundador del segundo club del país, el Rotary club de Dhonburi.
|