El Servicio en
la Comunidad, ¿principio o fin? en Rotary?
Seguramente habrá Rotarios que al leer el título de este artículo les cause
confusión y hasta rechazo, sin embargo, les pido que lo lean sin prejuicios y
con la mente mas abierta que puedan, porque después de todo, la conclusión de
mi trabajo es que el servicio en la comunidad es el producto natural de un
verdadero Club Rotario y un medio para lograr la misión de Rotary.
Mucho se ha dicho y escrito sobre
nuestra historia y aunque últimamente la han tratado de modificar en forma
artificial, el principio es bastante conocido, los primeros socios no se
reunieron con el propósito de ayudar a su comunidad; el espíritu y los motivos
que los atrajeron hacia esta novedosa idea fueron totalmente personales, de
interrelación e interés profesional; fue hasta tiempo después, y como una
consecuencia de la fortaleza y entusiasmo del grupo, que empezaron a realizar
algunos proyectos de servicio en la comunidad, mas sin embargo, a pesar de la
satisfacción que les producía el poder hacer pequeñas obras para beneficio de
su ciudad, estas no modificaban la principal motivación de ser Rotarios: “el
sentirse importantes y contentos de pertenecer al Club”.
Rotary no fue creado por personas lideres y exitosas en su ocupación, eso no
formaba parte de la idea original, lo que sucedió es que algunas malas
experiencias con personas que ingresaron creyendo que se trataba de un club de
negocios, los obligó a reglamentar con mas detalle el ingreso de socios y
establecer normas éticas, las que por necesidad tuvieron que ser respetadas, y
como “consecuencia mágica” la calidad de los Rotarios ascendió y se empezaron
a notar las ventajas de que los clubes estuvieran conformados por líderes de
buena reputación e influyentes en la comunidad.
Los estudiosos de nuestra historia,
tomando como referencia básica el repetido testimonio del fundador Paul Harris,
han dejado constancia de que el inicio de Rotary fue circunstancial, su
estructura, objetivo, estatutos y crecimiento fueron el producto del trabajo y
dedicación de la mente clara del primer Secretario General de Rotary
Internacional, Chesley Perry, quien dedicó mas de 30 años de su vida a ir
diseñando lo indispensable en relación con las necesidades que la nueva
organización requería; sin esta estructura y normatividad creada y
evolucionada a lo largo de los primeros 50 años, pero sobretodo, sin su
conocimiento, respeto y puesta en práctica, hoy, ni yo escribiría esto, ni tu
lo estarías leyendo.
El enfoque principal y los esfuerzos de
la organización, hasta pasada la mitad del siglo XX, se dirigían en dos
sentidos: uno de ellos fue el fortalecer al club en cuanto a su funcionamiento
y conformación, mediante el principio de clasificaciones y la aplicación
estricta de las normas, no como una obligación sino como una necesidad, porque
desde los orígenes, las normas (estatutos y reglamentos), son
instrumentos creados única y exclusivamente para el logro del objetivo de
Rotary; y el otro esfuerzo, siguió siendo el afán de crecimiento, tanto al
interior del club como a través de la formación de nuevos clubes; y era
maravilloso el ver como la rueda dentada, el engrane, había conquistado el
mundo, mas todo esto se logró con orden y valiente espíritu de pioneros y
conquistadores; el ser Rotario era una posición muy importante, se había
logrado una estructura sólida, respetable y respetada, tan fuerte y bien
organizada que pudo salir adelante de los conflictos y guerras del siglo XX,
inclusive su espíritu universalista práctico, ejercido por una élite de
hombres convencidos de la misión establecida en la cuarta avenida de servicio,
fueron fuente para construir organismos mundiales como la UNESCO y la misma
Organización de las Naciones Unidas. Estábamos en la gloria, no se pensaba que
algún día empezaríamos a perder socios, si alguien lo hubiera mencionado
entonces tal vez habría puesto como una posible causa otra guerra mundial,
mucho mas devastadora que las anteriores o un desastre natural de magnitud
global, nunca algo relacionado con el funcionamiento interno de la
organización.
Los Rotarios eran respetados, estimados
y admirados, no por sus obras de servicio, ya que si las hacían no se
divulgaban, eran respetados, estimados y admirados por lo que cada Rotario
significaba en la comunidad, por eso cuando esos pioneros y conquistadores
llegaban a una población a fundar un nuevo club, los comisionados llevaban la
alegría interna de quien trae la “buena nueva”, el coraje de Cristóbal Colón o
la Valentía de Marco Polo, y esa alegría era la misma de quien caminaba hacia
su reunión semanal con entusiasmo y felicidad, y ese coraje era el mismo con
el que los Rotarios aceptaban hacerse cargo de un comité dentro del club, y
esa valentía era la misma con la que se comprometían a invertir tiempo para la
organización; se tenían que respetar al pie de la letra los Estatutos y los
Reglamentos, no se concebía un Rotario que no conociera nuestras leyes, ser
Rotario era algo serio y al mismo tiempo alegre, significaba una
responsabilidad, un compromiso, pero
sobretodo un privilegio.
También hay que señalar que la
“estabilidad” de los primeros setenta años de vida Rotaria fue un elemento
fundamental para el desarrollo armónico de la organización; desde Chesley R.
Perry, la figura del Secretario General de Rotary International fue de máxima
jerarquía, pues en sus manos, y en las de un personal administrativo dedicado
y convencido del ideal Rotario, estaba la rectoría, no solo de la
administración sino también de las políticas a seguir, por lo que en
esos primeros setenta años (sesenta años de Rotary Internacional) pasaron 58
Presidentes y solo 3 Secretarios Generales: Chesley R. Perry, de 1910 a 1942
(32 años), Philip Lovejoy, de 1942 a 1952 (10 años) y George R. Means, de 1953
a 1972 (19 años); los Presidentes de Rotary International tenían un papel de
representatividad y liderazgo moral ante el mundo, viajaban constantemente en
nombre de la institución y hacían sentir a los rotarios que visitaban la
emoción de conocer a la máxima figura del rotarismo
mundial, mientras tanto la administración de nuestro organismo
internacional seguía adelante, las políticas las definía la Junta Directiva,
encabezada por el mismo Presidente, siempre escuchando y siguiendo los
lineamientos que el Secretario General sugería, porque nadie de los presentes
en la Directiva tenía el conocimiento y la experiencia de estos hombres, los
Secretarios Generales, que supieron llevar a Rotary a alturas insospechadas.
Por alguna razón los Secretarios Generales dejaron de tener el control real de
la organización, tal vez porque algunos Presidentes consideraron,
equivocadamente, que a ellos les correspondía dirigir en su totalidad a Rotary,
que no deberían seguir necesariamente las decisiones y políticas de los
funcionarios administrativos, que no era lógico que “La burocracia” tuviera
tanto poder, inclusive sobre el Presidente, por lo que el Secretario General
tendría que estar bajo sus órdenes, considerándolo simplemente un empleado,
muy importante, pero al fin un subordinado.
La inteligencia y amor a Rotary de los
hombres que habían construido este organismo mundial, casi perfecto en su
funcionamiento administrativo, sabedores del papel exacto de liderazgo que
tendría que tener el Presidente en turno, especialmente en una época en que se
sentía el hueco que había dejado la muerte del fundador Paul Harris en 1947,
propiciaron y motivaron una imagen mas fuerte para los Presidentes de Rotary
Internacional; hay que tener en cuenta que mientras vivió “nuestro fundador”
su liderazgo y personalidad permanentes tenían mas fuerza que la del
Presidente en turno, aunque las funciones no se sobreponían, y existía un
absoluto respeto entre ambos personajes, dejando claro que Paúl Harris fue el
principal interesado en que los “reflectores” estuvieran únicamente sobre la
figura y el liderazgo del Presidente de R.I. en turno.
Una de las primeras manifestaciones de
esta forma de pensar fueron “los lemas de los Presidentes”, que empezaron a
aparecer fortaleciendo la figura presidencial y para “refrescar” anualmente el
entusiasmo de los cientos de miles de líderes voluntarios alrededor del mundo;
el primero de ellos lo encontramos en el año 1953-54 en la presidencia del
Uruguayo Joaquín Serratosa Cibils con el lema “Rotary es esperanza en
acción”, no quiere decir que a partir de ese presidente se redujo la
influencia del Secretario General, ya que hasta 1972 ocupó el puesto George R.
Means, un hombre de gran autoridad moral que dejó un Staff trabajando como una
maquinaria de alta precisión, con el corazón bien puesto y dispuesto a servir
a Rotary como el mejor de los Rotarios; posteriormente, ya en los años
ochentas, se empezaron a utilizar objetos y prendas de vestir “del año de cada
presidente” y se les empezó a tratar como verdaderos “Jefes de Estado”, por
ejemplo, se les permitieron
ayudantes para acompañarlos por todo el mundo en sus viajes y durante su
estancia en Evanston y tantos otros privilegios mas; claro que esto ha
provocado ciertos “celos y envidias” entre quienes sienten que han llegado al
“máximo poder Rotario” y quieren dejar huella de su liderazgo en los siglos
por venir, y si esto no fuera suficiente siguen en la cúpula como
“indispensables” por varios años mas (a veces mas de 15) tratando de darle
“buen curso a Rotary”.
Poco a poco los Presidentes tomaron un
papel mas protagónico, cada año parece reinventarse Rotary, la Junta Directiva
está reclamando mas protagonismo, al igual que los Fiduciarios de la fundación
Rotaria, el Secretario General sabe que es el responsable de cumplir con las
decisiones de la Junta Directiva, pero ¿hasta donde esta Directiva puede o
debe cambiar el rumbo administrativo de la organización? y ¿hasta donde debe
esa misma Directiva al año siguiente volver a cambiar las reglas?, y dentro de
todo esto no hay que dejar de lado al Staff que hace un trabajo vital y
necesita confianza y seguridad para ejecutar su trabajo. Por lo tanto, entre
toda esta confusión de poderes, facultades y obligaciones, ¿donde está la
eficacia del muy comentado plan estratégico?.
De los anteriores párrafos podemos darnos cuenta que es natural que una
organización mundial en constante crecimiento y con lógicas diferencias en la
forma de liderazgo de personas de diversas regiones del mundo, con una
tendencia hacia la perfección y por lo tanto a la complicación en sus procesos
administrativos, tenga momentos en que parece haber desviado el rumbo. Del
discurso del Ex Presidente de R.I. Bhichai Rattakul en la Asamblea
Internacional de Febrero del 2006, con el título de “liderazgo y motivación”,
les transmito un párrafo: “Les voy a referir una historia que quizás les
resulte conocida. En un barco navegando en altamar, el capitán llamó a un
joven marinero a cubierta y le encomendó que tomase el timón, el capitán le
señaló la estrella del norte y le indicó al muchacho que mantuviera el rumbo
orientándose por esa estrella, el marinero se sintió confiado y con orgullo
emprendió su nueva tarea; durante varios minutos la nave mantuvo la proa en la
ruta
correcta pero poco a poco empezó a desviarse, la estrella se veía solo desde
el costado del buque, y transcurrida una hora ya se había perdido de vista, en
ese momento, el capitán se presentó en cubierta y lleno de alegría el joven
marinero exclamó: Vamos bien capitán, ya pasamos la estrella, señáleme otra”.
(fin de la cita).
Desde luego que no hemos perdido el rumbo que nos señalaron los que nos
antecedieron, sin embargo, creo que la estrella del norte la estamos empezando
a ver al lado del buque. ¿Qué opinarían Paul Harris y Chess Perry de la forma
en que funciona Rotary actualmente?, ¿Cuál sería su consejo?.
Lo que he escrito hasta este momento
considero que es indispensable para entender desde una perspectiva mas
completa el tema que me ocupa.
Voy a dejar claro desde ahora que cuando
me refiera al “Servicio en la Comunidad” lo haré en el sentido que le dan los
Rotarios actualmente: una obra, normalmente material a favor de los pobres
económicamente de una comunidad, mas sin embargo trataré de ir señalando que
el Servicio en la comunidad podría ser para otros mas observadores: una
actividad individual o colectiva, material o espiritual, que mejora las
condiciones de vida de otras personas; en esta definición se perciben algunos
enfoques diferentes, y a donde quiero llegar es a demostrar que el Servicio en
la Comunidad realmente debe entenderse dentro de Rotary como: el beneficio que
reciben los Rotarios y los no Rotarios como consecuencia de estimular,
fomentar y poner en practica el ideal de servicio como base de toda empresa
digna.
Para llegar a esto, entendemos que los
Rotarios, al formar parte de la comunidad, es natural que también resulten
beneficiados, colectiva e individualmente de las obras allí ejecutadas, y que
el servicio de que habla nuestro objetivo va mas allá de lo que conocemos
superficialmente como “Servicio en la Comunidad”, aunque en el fondo siempre
será un servicio que reciba la comunidad, cercana o lejana, al entender al
mundo como una comunidad; además, el servicio que Rotary propone a través de
su objetivo no es el servicio comunitario ordinario o tradicional, porque
cuando el hombre necesitó crear los sistemas sociales hace miles de años, se
inició el concepto genérico del servicio en la comunidad o servicio
comunitario, y como parte de ese servicio se incluían los actos de apoyo y
caridad, por lo tanto, cuando decimos que Rotary es la primera organización de
servicio, estaríamos mintiendo si fuéramos una organización que promoviera y
tuviera como objetivo lo que se conoce normalmente como “servicio en la
comunidad”.
El servicio que Rotary propone debe
nacer en el interior del individuo para crearle una forma general de
comportamiento, teniendo a ese “servicio” como un ideal invariable y
prácticamente enfocado a cuatro áreas, en el que se solicita la acción
personal del Rotario, que al cumplir con este objetivo en forma equilibrada y
constante producirá lo que quienes no son Rotarios perciben como “servicio en
la comunidad”, al ser testigos solo de una parte del servicio que los Rotarios
crean.
Para concluir con esta idea entendamos
que para que exista el servicio Rotario debe de existir un Club Rotario que
funcione como tal y que materialice el objetivo de Rotary, y para que exista
un Club Rotario se requiere que sus miembros cumplan individualmente y por
convicción el Objetivo de Rotary; ya que nunca será “Servicio Rotario” el que
se produzca por un grupo de personas que en el fondo no “se sienten
importantes y contentas de pertenecer a Rotary”, seguramente la comunidad no
lo va a percibir, ni creo que le interese, pero Rotary se iría consumiendo
poco a poco, como en algunos casos ya está sucediendo.
Los clubes del mundo en los años
cincuentas y sesentas, realizaban obras de servicio en la comunidad cada vez
mas grandes e importantes; era fundamental el esfuerzo personal de los socios,
pero mas aún el trabajo grupal, labor en conjunto, trabajando y conociéndose
mas, eso fortalecía el compañerismo y la amistad en forma mas efectiva que
cualquier evento social, “la tercera avenida ayudando a la primera”; mas sin
embargo, lo que seguía atrayendo a miles y miles de hombres a formar parte de
Rotary no fue la posibilidad de servir en la comunidad, sino que seguía siendo
el mismo espíritu de aquellos primeros Rotarios: “el sentirse importantes y
contentos de pertenecer al Club”, ya que les permitía conocer personas dentro
de un grupo influyente y eso les daba inclusive la posibilidad de obtener
beneficios dentro de reglas de ética claras. El servicio en la comunidad,
hasta esas fechas no ocupaba un plano fundamental dentro de la acción Rotaria,
inclusive era una regla “sabida” que esas obras no deberían de darse a conocer
a la comunidad como realizadas por los Rotarios; el espíritu Rotario no tenía
relación con el servicio en la comunidad, era simplemente una consecuencia de
las reuniones de hombres influyentes y bien intencionados.
Rotary se fue transformando, aprendiendo
y adaptándose a las necesidades de una organización internacional, ecuménica y
apolítica; los proyectos de servicio en la comunidad realizados con los
propios esfuerzos de los Clubes Rotarios, a través de la Fundación Rotaria, y
en colaboración con otras organizaciones, han crecido hasta llegar a la casi
erradicación global de la poliomielitis, esto ha llamado la atención de
gobiernos, organismos internacionales y de importantes organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales, como consecuencia se ha hecho publicidad
al respecto, a través de todos los medios disponibles, y por lo tanto, se nos
reconoce como “una organización de servicio en la comunidad” y mas aún, “de la
comunidad global” o como “una entidad de beneficencia” y nos sentimos
orgullosos de ello, nuestra imagen mas exitosa siempre muestra que ayudamos a
los demás y eso nos da prestigio, a tal grado que actualmente tenemos
solicitudes constantes de otras
organizaciones y entidades mundiales para que hagamos alianzas estratégicas;
entonces, ¡si somos una institución de servicio!, mas ¡no somos una
institución de servicio en la comunidad! y por lo tanto no somos un organismo
de beneficencia, porque en Rotary la palabra servicio tiene una connotación
mas amplia: significa servir en nuestro club, fomentando el compañerismo y la
amistad e ingresando como Rotarias a personas calificadas; servir a través de
nuestra ocupación, practicando y fomentando elevadas normas de ética;
sirviendo en nuestra comunidad, basados en nuestra coherencia de espíritu
reflejados en nuestros actos privados, profesionales y públicos; y fomentando
la comprensión y la paz a través del contacto personal con Rotarios y otras
personas alrededor del mundo.
Lo que sucede es que al querer decirle al publico lo que somos es mas sencillo
mostrarlo a través de acciones de servicio a los demás, en especial a los mas
desprotegidos, ¡y eso también lo hacemos!, pero nuestra acción es mas amplia
que ese tipo de servicio, ¿pero como decirlo al público si nosotros mismos no
lo entendemos del todo?. El que el publico nos reconozca por una parte de lo
que realizamos dentro de un objetivo tres veces mayor no nos debe confundir y
por lo tanto hacernos pensar que lo que vale la pena de Rotary es lo que
llamamos “servicio en la comunidad”.
Si lo analizamos mas profundamente,
nuestras cuatro áreas de servicio nos conducen a concluir que todo el servicio
Rotario, el de cada avenida, el personal y el grupal, da beneficios en la
sociedad en que actuamos; repetiré lo dicho antes, para ir concluyendo algunas
ideas: el servicio en la comunidad es solo una parte, una cuarta parte, de un
sistema de servicio mas amplio que nos permite hacer obras materiales y
espirituales de servicio a la población individual o colectiva que nos rodea;
por lo tanto, el objetivo de este escrito es querer demostrar que:
1.- el servicio Rotario en la comunidad no está dentro de la tercera
avenida.
2.- el servicio Rotario en la comunidad se realiza a través de las cuatro
avenidas de servicio.
3.- en verdadero servicio Rotario en la comunidad lo puede hacer solamente un
Club Rotario (que respeta los estatutos, funciona equilibradamente en las
cuatro avenidas y acciona con la mayoría de sus socios).
4.- el servicio Rotario en la comunidad es el fruto de la “felicidad” de sus
socios, al sentirse importantes y contentos de pertenecer a su club.
5.- que los Rotarios “individualmente” y “colectivamente” podemos materializar
el objetivo de Rotary a través de las cuatro avenidas.
6.- La amistad y el servicio son una consecuencia, son un fruto (las dos
juntas) del espíritu materializado de Rotary.
Vale la pena a estas alturas analizar el Propósito de R.I. y el Objetivo de
Rotary:
Estatutos de Rotary Internacional
Artículo 3 Propósitos
R.I. se propone:
a).- Apoyar a los clubes y distritos de R.I. en el desarrollo de los
programas y actividades que promuevan el objetivo de Rotary.
b).- Estimular, fomentar, propagar y vigilar el funcionamiento de Rotary en
todo el mundo.
c).- Coordinar y dirigir en general las actividades de R.I.
Artículo 4 Objetivo
El objetivo de Rotary es estimular y fomentar el ideal de servicio como
base de toda empresa digna y, en particular, estimular y fomentar:
Primero. El conocimiento mutuo y la amistad como ocasión de servir.
Segundo. La observancia de elevadas normas de ética en las actividades
profesionales y empresariales; el reconocimiento del valor de toda ocupación
útil y la dignificación de la propia en beneficio de la sociedad.
Tercero. La aplicación del ideal de servicio por parte de todos los Rotarios
en su vida privada, profesional y pública.
Cuarto.- La comprensión, la buena voluntad y la paz entre las naciones, a
través del compañerismo de las personas que ejercen actividades profesionales
y empresariales, unidas en torno al ideal de servicio.
¿Por qué insistir sobre el Objetivo?; simplemente porque es nuestra
razón de ser, el motivo, el rumbo; no guste o no, y mientras no se cambie o
modifique a través de un Consejo de Legislación, y mediante el voto de las dos
terceras partes de los votantes presentes, tenemos que aceptarlo,
comprenderlo, respetarlo y materializarlo. El objetivo no puede ser alterado
por la Junta Directiva de R.I. o por algún inspirado Presidente de la
institución. En primer lugar no veo claramente en donde se encuentra el
servicio en la comunidad dentro del objetivo y menos en donde tiene
preponderancia dentro de los propósitos de R.I. y el mismo Objetivo de Rotary;
normalmente identificamos a la tercera avenida o sea el tercer punto del
objetivo de Rotary como el referente al servicio en la comunidad, pero de su
lectura lógica se desprende que el Rotario debe aplicar el ideal de servicio a
todos los aspectos de su vida, de su propia vida; entonces verifiqué el texto
en Ingles,
idioma oficial de Rotary:
Third. The application of the ideal of service in each
Rotarian´s personal, business, and community life.
Ya en Ingles (porque no es lo mismo en nuestro idioma “vida pública”
que “vida comunitaria”) y tal vez de la parte final del enunciado de la
tercera avenida podría entenderse que el Rotario debe aplicar el ideal de
servicio en su comunidad, entonces el hacerlo en otro país mediante apoyo de
la Fundación Rotaria ¿no es Servicio en la comunidad?. Algún día, a alguien se
le ocurrió decir que “la tercera avenida es la del Servicio en la Comunidad” y
desde entonces nunca nos atrevimos a comprobarlo, cuando el espíritu “literal”
de la tercera avenida es “La Coherencia” con que debe actuar el Rotario con
referencia a su espíritu de servicio en todos los aspectos de su vida.
¿Querría decir que el servicio en la comunidad no existe en Rotary?, o si
existe ¿ocupa un lugar muy discreto en el objetivo?.¡Claro que si existe!,
pero no únicamente por una interpretación de la última palabra del
enunciado de la tercera avenida.
Miremos detenidamente el objetivo de Rotary; en los cuatro enunciados que
siguen al objetivo general, habla de lo que tenemos que hacer los Rotarios en
forma personal, no lo que tiene que hacer el club y menos lo que tiene que
hacer Rotary Internacional, el objetivo es individual, está dirigido al
Rotario como individuo, pero para entrar en el mundo de Rotary International
hay que hacerlo mediante el trabajo en el Club Rotario, porque de hecho, y
como ya lo transcribí anteriormente dentro de los propósitos de R.I., el
primero dice: “a).- Apoyar a los clubes y distritos de R.I. en el desarrollo
de los programas y actividades que promuevan el objetivo de Rotary”.(fin de la
cita).
¡Todo se vuelve a referir al objetivo de Rotary! y por lo tanto conmina a que
los Rotarios deben conocerse mas y fomentar el compañerismo y la amistad “como
ocasión de servir”; a que los Rotarios deben practicar elevadas normas de
ética en sus actividades profesionales; a que los Rotarios deben aplicar el
“ideal de servicio” en todos los aspectos de su vida; y que los Rotarios deben
fomentar el compañerismo con otros Rotarios alrededor del mundo. Recalco que
el objetivo de Rotary está redactado para que lo ponga en acción la persona
Rotaria y que las cuatro avenidas producen “Servicio en la Comunidad”, es mas,
con el hecho de que una comunidad tenga un Club Rotario ya se le está haciendo
un servicio.
Hagamos un recorrido por las cuatro avenidas y el “servicio en la comunidad”:
si el club funciona con socios de calidad se está haciendo un servicio en la
comunidad porque esos socios pertenecen a una organización que los mejorará
como personas, y dentro de este mejoramiento se preocuparán por su comunidad
en todos sentidos, no solamente en ver las necesidades de construir obras
materiales sino en convertirse en verdaderos ciudadanos preocupados por su
entorno; si una persona Rotaria es un ejemplo de ética en la practica de su
profesión esta haciendo servicio a y en la comunidad; si una persona Rotaria
aplica el ideal de servicio en su vida privada, profesional y pública, es un
buen ciudadano, buen padre o madre, esposo o esposa, hijo o hija, por lo tanto
será una persona comprometida y valiosa a su comunidad y lógicamente y
seguramente estará sirviendo en su comunidad en todo lo que puede, pero “de
adentro hacia fuera y no solo porque la ven y la juzgan los demás”; y si
ese Rotario estrecha relaciones con otras personas alrededor del mundo, de
seguro que su comunidad se verá beneficiada, en conclusión, las cuatro
avenidas de servicio producen servicio en la comunidad.
Mas no es precisamente el servicio en la comunidad que emana del objetivo de
Rotary el que tiene que ver directamente con la construcción de una escuela,
el equipamiento de un hospital, el dotar de sillas de ruedas o el vacunar para
prevenir enfermedades, éste servicio surge de todo el conjunto del accionar
Rotario, o sea, lo que conocemos normalmente como “Servicio en la Comunidad”
es y siempre ha sido el producto de que las personas afiliadas a Rotary se
sientan importantes y contentas de pertenecer a su club, seré mas claro:
“quien venga a Rotary exclusivamente por la necesidad de llevar adelante obras
en beneficio de la comunidad no podrá ser Rotario”, ser Rotario es un
equilibrio entre el compañerismo, la ética, la coherencia y la paz. Cualquier
persona puede regalar una silla de ruedas y hará una buena obra, pero no
cualquier persona que regala una silla de ruedas y hace una buena obra es
Rotaria.
Rotary Internacional requiere, para seguir siendo, e incrementar su influencia
en el mundo, que las obras de servicio las efectúen Rotarios, en caso
contrario, las obras serán cada día menos importantes para Rotary, (aunque
beneficien a muchas personas y hayan costado bastante dinero) la raíz de
Rotary se enfermará, se secará y nuestro maravilloso árbol caerá, tal vez se
sigan haciendo obras de servicio, aún después de que las ramas y el follaje ya
estén en el suelo, pero el espíritu de Rotary ya habrá muerto para entonces.
El que se reúnan personas en nombre de Rotary y hagan obras en la comunidad,
usen sus engranes en la solapa y tengan reconocimientos Paul Harris, no quiere
decir que sea un Club Rotario, eso dependerá del cumplimiento del Objetivo de
Rotary por los socios, sintiéndose “importantes y contentos” al cumplirlo,
¡ese es el Espíritu de Rotary!, el que produce servicio y amistad, amistad y
servicio.
Debemos de ser cuidadosos de que no se llegue a pensar que Rotary es una
organización de beneficencia y que nuestro objetivo es terminar con todas las
calamidades del mundo, porque no es así; nuestro mas grande proyecto: “Polio
Plus” fue producto de nuestra fortaleza y madurez como Rotarios, en conjunto y
como organización mundial, para lograrlo se necesitó el máximo nivel de acción
en las cuatro avenidas: Rotarios capaces y bien relacionados, manejo ético de
los recursos, coherencia en cada una de las acciones del programa y un
entusiasmo y comprensión internacionales; el programa se ha podido llevar
adelante, hasta casi su exitosa conclusión, no por la recaudación de fondos
sino por la movilización social de los Rotarios, sus familias y personas
colaboradoras contagiadas por la importancia del objetivo del programa
ayudando a las autoridades de salud en el mundo, ¡así se inició y empezó a
probar su eficacia el Programa Polio-Plus!.
El servicio en la comunidad como resultado natural de que las personas
Rotarias se sientan “importantes y contentas por pertenecer a un Club Rotario”
lo veo y lo siento en todos los clubes, mas sin embargo, cuando ese servicio
se presta como lo mas importante que realiza el club y el Rotario, solo será
cuestión de tiempo el que ese Rotario y ese club vayan perdiendo poco a poco
entusiasmo y calidad. Algo sintomático es que ese o esos Rotarios que les
ilusiona el servicio en la comunidad, mas que otra cosa en la vida, acaban por
frustrase en Rotary, normalmente en clubes cuyo “nivel de energía” es bajo,
porque no ven el apoyo necesario a sus iniciativas y se dan cuenta que a la
mayoría de sus compañeros no les gusta salir de las reuniones semanales e
invertir tiempo en beneficio de los demás, porque lo que le gusta a una buena
parte de sus compañeros son las reuniones sociales y la fotografía de la
inauguración de la obra, entonces estas “hormiguitas del club”, después de
trabajar y luchar, deben decidir y escoger entre dos caminos: o se convierten
en Rotarios pasivos o dejan el club porque ya no les atrae, ya no llena sus
intereses y necesidades, algunos de estos últimos seguirán buscando alguna
institución o grupo desde donde poderse dedicar a servir en la comunidad, por
ejemplo, me extrañó no ver en la Conferencia de su Distrito a una Rotaria muy
activa en su club, y en su distrito, inclusive llegó a formar parte de un
comité de R.I., ex Presidenta, muy dedicada al servicio comunitario, entonces
pregunté por ella y me dijeron que ya no era Rotaria y que ahora trabajaba
eficientemente en el gobierno de su Estado, en la misma área de necesidades en
que lo hacia como Rotaria; “Rotary no había llenado sus necesidades de servir
en la comunidad”.
Ustedes y yo conocemos o conocimos a socios y a clubes que dedicaron gran
parte de su vida al “servicio comunitario” la mayoría de esos socios ya no
están, y esos Clubes o ya desaparecieron o se encuentran con pocos socios y
con el ánimo decaído, sin embargo, hay Socios Rotarios y Clubes que siempre
han servido comunitariamente y siguen trabajando con el ánimo en alto, ¿Cuál
es la diferencia?, que los segundos no solamente se dedicaron al servicio
comunitario sino que trabajaron y trabajan con buen equilibrio en las cuatro
avenidas que crea el objetivo de nuestra Institución: (en el Club, en la
ocupación, siendo coherentes y actuando a nivel internacional).
Veamos hasta donde ha llegado la desorientación sobre el objetivo de Rotary;
en el pasado Consejo de Legislación celebrado en 2004, se presentó un proyecto
de enmienda con el número 04-72, que presentaron conjuntamente: la Conferencia
del Distrito 1100 en Inglaterra, por la Conferencia del Distrito 1610 de los
Países Bajos, por el Club Rotario de Westminster, Colorado, E.U.A., apoyado
por la Conferencia del Distrito 5450, por el Club Rotario de Canberra City,
Australia y apoyado por la Conferencia del Distrito 9710, este proyecto de
enmienda proponía enmendar el Artículo V, sección 2, de los Estatutos de
Rotary Internacional, como sigue:
Artículo V Miembros
Sección 2 – cómo se integran los Clubes.
(a) El club estará formado por socios activos, quienes deberán ser personas
adultas que observen buena conducta y gocen de sana reputación en sus negocios
y profesiones. Deberán además:
(i) ser propietarios, socios funcionarios …
(ii) ocupar un puesto importante, con funciones ejecutivas y autoridad
discrecional …
(iii) haberse jubilado tras ejercer un cargo de los referidos en las oraciones
(i) y (ii); o
(iv) haber demostrado, a través de la participación personal y directa en los
asuntos de la comunidad, su consagración al ideal de servicio y el objetivo de Rotary.
Lo que subrayé es lo que pedían que se agregara a este articulo, o sea desde
la “o”, esta enmienda proponía el que ya no fuera necesario el ser
propietario, funcionario, ocupar un puesto importante, ser jubilado habiendo
sido lo anterior, o sea, que ya no sería indispensable ser líder de la
comunidad, sino que bastaba con ser un “trabajador personal y directo” en
proyectos comunitarios.
En aquellos años (2004) yo escribí en un reporte que hice sobre el Consejo de
legislación lo siguiente:
“El proyecto de enmienda que permitía que una persona pudiera ingresar como
Rotaria sin necesidad de tener una ocupación profesional u ocupar un puesto
importante en su trabajo, solo por el hecho de haber demostrado su
consagración al ideal de servicio y objetivo de Rotary fue rechazado por un
52% en contra. Si esto hubiera pasado podrían existir dentro de los clubes
marcadas diferencias en todos aspectos, ¿queremos traer personas que sean las
que trabajen por nosotros?, ¿y les aplaudamos cada vez que en la reunión
semanal nos digan lo que han hecho en beneficio de la comunidad?, de hecho
estas diferencias ya existen dentro de algunos clubes y esto provoca deserción
y problemas para incrementar la calidad de la membresía …” (fin de la cita)
Lo que me aterra es el ver que el 48% votó a favor de esta enmienda, esto
quiere decir que la confusión es real y que el objetivo de Rotary no está
siendo comprendido, pero sobretodo que no nos atrevemos a ver el pasado porque
pensamos que el Rotary del futuro tiene que hacer solo cosas que nunca antes
hallamos hecho, eso es tanto como olvidar que nuestra casa tiene la parte que
la sostiene bajo tierra, los cimientos, esa parte de la construcción que no
puede verse pero que sin ella nuestra casa se cae.
Otra consideración, es que por lógica la comunidad nos acepta, nos reconoce y
nos honra porque hacemos servicio en ella, porque ayudamos en todo el mundo a
resolver carencias, calamidades, enfermedades, existiendo la prueba innegable
de que los Rotarios, desde hace mas de 100 años hemos ayudado a mejorar las
condiciones de vida de millones de personas en todo el planeta, por eso
consciente o inconscientemente pensamos que el futuro de Rotary es el servicio
en la comunidad, y eso aparentemente estaría fuera de toda duda, salvo que nos
demos cuenta que ese servicio es un producto del cumplimiento de un objetivo,
un objetivo exigente con el Rotario en lo individual.
Entonces ¿le estamos mintiendo a la sociedad?, ¿nos estamos señalando como
algo que realmente no somos?, la respuesta es que no mentimos y ¡que si somos
una organización de servicio!, mas la verdad es que ese servicio lo tenemos
que hacer como un fruto de ese enorme árbol que es Rotary, sostenido por aún
gruesas y resistentes raíces y un tronco lo suficientemente grueso para apoyar
ramas largas y firmes.
Hay clubes que no pueden ejecutar servicio en la comunidad, hay otros que si
lo ejecutan pero sin felicidad Rotaria, y hay otros en plenitud en los que el
servicio y la amistad son un fruto natural y una consecuencia lógica del
sentirse “importantes y contentos”.
Cruza por la mente la idea de que La Fundación Rotaria es un fondo mundial
para financiar programas educativos y humanitarios, y por lo tanto la
finalidad de nuestra fundación “si es” el servicio en la comunidad, ya que es
la mejor ventana para poderse asomar a lo que Rotary hace a favor de los
demás, mas solo en parte es cierto, solo en parte, porque la misión de La
Fundación Rotaria “Es apoyar los esfuerzos desplegados Rotary Internacional
para hacer realidad el Objetivo de Rotary, la misión de Rotary y el logro de
la comprensión mundial y la paz a través de la implementación local,
nacional e internacional de programas humanitarios, educativos y culturales”,
de nuevo todo gira en torno del objetivo de Rotary y sus cuatro áreas de
servicio, teniendo como objetivo real de La Fundación Rotaria la comprensión y
la paz a través de programas educativos y humanitarios, y nuevamente nuestro
objetivo esta por encima del servicio en la comunidad, pensando en valores
como la paz
y la comprensión, no dejando de reconocer que detrás de todo servicio en la
comunidad está la consecución de la paz a través de que los seres humanos
tengan una vida digna y plena.
Este gran escaparate que es La Fundación Rotaria es un resultado de los
esfuerzos totales de Rotary, involucra tanto a Rotarios como a sus propios
clubes, se ha construido a lo largo de casi 90 años con los aportes económicos
y físicos de millones de personas Rotarias y no Rotarias y desde su inicio en
1917 hasta nuestros días es el resultado de sentirse importantes y contentos
de pertenecer y apoyar a esta gran obra.
Nuestra Fundación no es producto de una obligación sino de un derecho, y no se
ha construido y sostenido con dolor y sacrificio sino con satisfacción y
orgullo, entonces “todo servicio en Rotary debe nacer del individuo, debe
realizarse con deseo y satisfacción y debe ser producto del la acción
equilibrada de personas que sienten que Rotary les ayuda, les apoya y los hace
trascender”.
Veamos como se desarrollan en realidad dentro de los clubes las obras de
servicio en la comunidad: la idea nace de una persona o grupo de personas que
motivan a otras personas Rotarias para que ayuden en la ejecución, no
necesariamente se origina y se ejecuta por quien está a cargo de “la tercera
avenida” sino que participa el que quiere por tener un motivo para hacerlo, y
normalmente el proyecto se convierte en una labor del club, sin importar otras
responsabilidades que puedan tener los socios en los diversos comités, que
garantizan la consecución del Objetivo de Rotary en todos sus aspectos, cuando
es así, cuando casi la totalidad de los socios se involucra, el servicio en la
comunidad está por encima de las cuatro avenidas de servicio.
Dentro de los frutos de Rotary: el servicio y la amistad, existen semillas,
esto es, que ambos privilegios, cuando en realidad son frutos, producen
motivación, se pueden convertir temporalmente en causa para lograr otros
objetivos, la amistad puede producir servicio y el servicio puede producir
amistad, mas esto no puede seguirse continuamente porque se puede caer en el
error de considerar que el objetivo de la organización es el servicio y la
amistad.
En el fondo, cada persona Rotaria tendría diferentes motivos para querer
participar en obras de servicio en la comunidad: hay quien lo quiere hacer
porque quiere justificarse ante la sociedad, quiere que se note que es una
persona bondadosa o quiere cambiar una imagen negativa o dudosa sobre su
persona, solo le interesa servir a la comunidad para que la sociedad le tengan
aprecio; otras mas, quieren servir en la comunidad porque quieren sentirse
bien consigo mismas, creen que como en el pasado se han comportado mal, a
través de actos bondadosos lo malo quedará borrado; y otras personas mas
desean servir en la comunidad porque quieren ser una factor de ayuda en un
mundo necesitado, sirven porque sienten la necesidad de hacerlo por encima de
cualquier otra cosa en la vida, entonces Rotary no es para ninguna de esas
personas, porque existen otras instituciones y organizaciones cuyo objetivo es
el servicio en la comunidad y a través de ellas todos los días se podrán
dedicar
exclusivamente a proyectos comunitarios.
No quisiera dejar de señalar aquellos socios que nunca participan en una
obra de servicio comunitario, ¿será que no se sienten importantes y
contentos de pertenecer al club?, tal vez sean árboles que aún no
pueden dar frutos (aunque tengan 30 años de asistencia de 100% a las reuniones
semanales); y señalar también aquellos “socios” que nunca participan en
ninguna actividad del Club, solo asisten a las sesiones y para ellos “la
amistad” es la razón de ser de Rotary, ¿será que les gusta cosechar sin
sembrar?.
Dejaré para otra ocasión el comentar sobre aquellos socios que en el fondo de
su corazón no quieren a Rotary, solo pertenecen para ver que ventajas
obtienen; una de las formas de saber hasta que nivel de compromiso tiene un
socio con Rotary es el darnos cuenta, en la reunión semanal, la falta de
interés y hasta rechazo cuando el orador de la reunión o algún socio habla de
temas Rotarios.
Entonces, la Rotaria o el Rotario se diferencia por el servicio que presta en
la comunidad, cercana o lejana, de quienes simplemente se apoyan en Rotary
para hacer un servicio voluntario, porque detrás de un servicio Rotario en la
comunidad debe haber un socio pro activo, que da de su tiempo, que ayuda para
que las reuniones semanales sean motivadoras y amigables, que propone socios
de la calidad requerida, que es ético y da ejemplo de ello, siendo coherente
entre lo que piensa, dice y hace y lo materializa en su vida privada,
profesional y pública y además participa activamente en actividades
internacionales y de apoyo a La Fundación Rotaria. “Quien recibe el servicio
de manos de un Rotario, además del beneficio material que le mejorará sus
condiciones de vida, consolida su convicción de que existen personas valiosas
en el mundo”.
Seguramente de varias partes de este escrito se podrá profundizar mas, se
podrá estar de acuerdo con algunas de las ideas y no estar de acuerdo en
otras, inclusive estar totalmente en desacuerdo, pero lo importante es que
pensemos en este tema, que lo analicemos, que podamos poner en duda algunos
conceptos que con el paso de los años y por falta de reflexión, de haber
significado fe están pasando a ser un dogma, y los dogmas siempre son, o
producto de la ignorancia o de falta de libertad; necesitamos regresar sobre
nuestros pasos para encontrar el punto del camino en que modificamos el rumbo,
donde confundimos nuestra razón de ser, donde descuidamos el timón y el rumbo
a la estrella del norte, donde nos enseñaron que al servir a otros, a través
de Rotary, les ayudábamos en un acto de bondad de nuestra parte, cuando en
realidad cada vez que servimos a otro, los primeros beneficiados somos
nosotros mismos. Es básico que al iniciar este segundo siglo nos pongamos a
analizar nuestro objetivo en relación con nuestro actuar y preguntarnos ¿hasta
que punto aquí podríamos encontrar una causa real del mal funcionamiento de
algunos clubes, de la deserción de socios, de la falta de interés por ingresar
al movimiento Rotario y por la falta de compromiso de algunas personas
Rotarias?
Si analizamos estas realidades podríamos
llegar a retomar el camino o a modificar el objetivo para validar la tendencia
a pensar que el objetivo de Rotary, de hecho, es “El Servicio en la
Comunidad”.
Quisiera concluir con unas reflexiones muy personales: “Para asegurar el
futuro de Rotary, los socios, cuya calidad estará fuera de toda duda, deberán
ser personas equilibradas y coherentes, comprometidas con los ideales y
objetivos de nuestra institución, dispuestas a dar de su tiempo para lograrlo,
porque las sillas de ruedas, los aparatos auditivos, las escuelas, los asilos
y todas las cosas que hacen y otorgan desaparecerán sobre la tierra, y solo
quedará la huella del espíritu humano de quienes recibieron los beneficios y
también el espíritu de los Rotarios que ejecutaron el proyecto, por lo que lo
trascendente del servicio en la comunidad es el espíritu de quien lo da y del
que lo recibe, y ese servicio solamente ayudará a que otros en los tiempos por
venir deseen seguirlo haciendo si proviene de hombres y mujeres a los que
valga la pena seguir”, por lo tanto, lo expresado por el fundador Paul Harris
tiene hoy mas vigencia que nunca: “Para Rotary debe ser mas importante el
formar personas que el hacer obras grandes, porque ellas serán las encargadas
de hacer las grandes obras (fin de la cita)”.
Espero que antes de que participes en la próxima actividad de servicio en la
comunidad, como Rotario te preguntes si te sientes importante y contento de
pertenecer a tu Club.
Como dije al principio, “el servicio en la comunidad es el producto
natural de un verdadero Club Rotario y un medio para lograr la misión de
Rotary”, con una sola condición, que lo realicen verdaderos Rotarios.