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Decálogos 1ra. parte


  •  Decálogo de la Conversación

  •  Los diez mandamientos para “no” envejecer

  •  10 Mandamientos para una Vejez Feliz

 

 Decálogos

Decálogo de la Conversación

El maestro Zen les recitaba

a los discípulos el

Decálogo de la Conversación

 

 

1- Complementa, no opongas.

  •   Eso es ser justo.

“Se justo”.

2- Escucha, no te limites a oír.

  •   Eso es ser abierto. 

“Sé abierto”

3- Pregúntate al menos dos veces por minuto: ¿Esto, lo  estoy haciendo con Amor?

  •   Eso es ser magnánimo.

          “Sé magnánimo.”

4- Percibe las veces en que lo mejor que se puede decir  es: Nada.

  •    Eso es no gastar energias      

          (usar los dones del  Señor)

           en vano.

5- Mírale la cara a tu interlocutor. Sonríe y escucha  su sonrisa.

  •    Eso es comprensión.

         “Sé comprensivo.”

 

Como guardara silencio, un discípulo inquirió:

--Maestro, dijiste un decálogo. ¿Dónde están las otras cinco sentencias?

--Ahí mismo. ¿Dónde estabas tú cuando las dije?

 

 

 

 Decálogos

10 Mandamientos para una Vejez Feliz

 

1.- Cuidarás tu presentación todos los días. Vístete bien, arréglate como si fueras a una fiesta. Qué más fiesta que la vida.

 

2.- No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. Nada de jugar al enclaustrado o al preso voluntario.  Saldrás a la calle y al campo de paseo.

      El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece.

 

3.- Amarás al ejercicio físico como a ti mismo. Un rato de gimnasio, una caminata razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, diligencia.

 

4.- Evitarás actividades y gestos de viejo derrumbado. La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡NO! Que la gente diga un piropo cuando pasas.

 

5.- No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Con ello, acabarás por creerte más viejo y más enfermo de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío.

      Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. Deja de autollamarte viejo y considerarte enfermo.

 

6.- Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé positivo en los juicios, ten buen humor en las palabras, se alegre de rostro, amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. 

      La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.

 

7.- Serás útil a ti mismo y a los demás. No eres un parásito ni una rama desgajada voluntariamente del árbol  de la vida. Bástate hasta donde sea posible y ayuda. Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio.

 

8.- Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual,  artística... Medicinas para todos los males, la bendición del trabajo.

 

9.- Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego que las que anudan dentro del hogar, integrándose a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida.  Luego ensancharás el corazón a los  + amigos, con tal que los amigos no sean exclusivamente viejos como tú. Huye del bazar antigüedades.

 

10.- No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento.

Alégrate de que ser parte del mismo y poder ver muchas cosas lindas y nuevas.

 

NO TE OLVIDES DE REIR A MENUDO PARA MANTENER LA SALUD

 

 

 

 

 

 Respuestas a las Preguntas

  Palabras sabias

Las grandes obras de las instituciones

 las sueñan los santos locos

 las ejecutan los luchadores natos

 las aprovechan los felices cuerdos  

 las critican los inútiles crónicos.

                                      LAO TSE  

 Decálogos

Los diez mandamientos para “no” envejecer


1.- Cuidarás tu presentación día con día. Arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida! El baño diario, el peinado, la ropa, todo atractivo, oliendo a limpio, a buen gusto. El buen gusto es gratuito, no cuesta nada.

Que al verte se alegren tu espejo y los ojos de los demás.

2. - No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación.
Nada de jugar al enclaustrado o al preso voluntario.
Saldrás a la calle y al campo de paseo. 'El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece'.

3. - Amarás el ejercicio físico como a ti mismo. Un rato de gimnasia, una caminata razonable dentro o fuera de casa, por lo menos abrir la puerta, regar las rosas, contestar el teléfono, baila aunque estés solo(a), haz cualquier movimiento que te despegue de la cama y del sillón.      

'Contra inercia, diligencia'.

4. - Evitarás actitudes y gestos de viejo derrumbado, la cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No!

Que la gente diga un piropo cuando pasas: '¡Qué rectecito el señor!, ¡qué guapa la señora!' Recuerda: las canas... ¡se tiñen! y las arrugas... ¡se disimulan con una amplia sonrisa! pero el arrastrar de pies.... ¡eso sí es signo de vejez!

5. - No hablarás de tu edad ni te quejarás de tus achaques, reales o imaginarios... Acabarás por creerte más viejo y más enfermo de lo  que en realidad estás y te harán el vacío.

A la gente no le gusta oír historias de hospital. Cuándo te pregunten ¿Cómo estás?, contestarás que: ¡Muy bien!  ¡divinamente!

6. - Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo, buena cara. Sé positivo en los juicios, de buen humor en las palabras, alegre de rostro, amable en los ademanes.

No seas un viejo (a) amargado. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo. 'El corazón no envejece' (el cuero es el que se arruga).

7. - Tratarás de ser útil a ti mismo y a los demás.
No eres un parásito ni una rama desgajada del árbol de la vida.

Bástate a ti mismo hasta donde sea posible. Y ayuda, ayuda con una sonrisa, un consejo, un servicio.
Al abrirte a los demás, dejarás de estar pensando en un 'yo' angustiado y solitario.

'Solo cuando se abre la nuez, aparece la almendra'.

8. - Trabajarás con tus manos y con tu mente.

El  trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística.

Haz algo, lo que sea y lo que puedas.

Una ocupación artesanal, un rato de lectura, un trozo amable de TV, la música.

La bendición del trabajo es medicina para todos los males y si ya estás jubilado, ocúpate en actividades de servicio, los hospitales, asilos, iglesias, etc. 

Siempre necesitan manos que ayuden QUIEN AYUDA....SE AYUDA!

9. - Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego, las que se anudan en el hogar, integrándote a todos los miembros de tu familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Convive, pero sin inmiscuirte en los problemas de los demás, a menos que expresamente te pidan un consejo, recuerda: 'Ver, oír y callar.'  
 

10. - No pensarás que 'todo el tiempo pasado fue mejor'.

Deja de estar condenando tu mundo y maldiciendo tu momento. No digas a cada palabra: 'las
cosas andan mal, allá en mi tiempo...', 'recuerdo que antes...' No vivas de recuerdos, mira hacia el futuro con alegría. Ponte nuevas metas, haz planes, sueña...!
Positivo (a) siempre, negativo (a) jamás. Toda persona debiera ser como la Luna: destinada a  dar luz... y como el Sol siempre dando calor...

 

 

 

 

 
 

 

 

 

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Última modificación: Lunes, 30 de Agosto de 2010

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