Confucio y su Historia
Confucio o Kun Fu
Zi, nació en Qufu, en el entonces reino de Lu, y la actual provincia de
Shandong, China, en el año 551 AC.
Pertenecía a una
prestigiosa familia terrateniente, el clan de los Kong.
A los cincuenta años
emprendió su carrera de maestro, haciendo escuela de su casa y recaudando los
modestos honorarios que sus alumnos pudiesen pagarle. "El carácter de un
hombre", decía, " es formado por las Odas, desarrollado por los Ritos (reglas
de ceremonia y cortesía) y perfeccionado por la música". El maestro
Confucio no enseñaba un método estrictamente lógico.
Al comienzo tenia
pocos alumnos pero pronto se esparció la noticia que tenia un corazón y una
mente bien provistos, y al final podía jactarse que tres mil jóvenes habían
acogido sus enseñanzas.
Su filosofía se
centraba en las "Cinco Constantes" que implicaban los conceptos de
Humanidad "Lo que para ti mismo no quieres, no lo hagas a otro",
de Rectitud, de Sapienza (zhi), de Buena Fe (xin), y de Moral
asociada a los Ritos (li), las cuales constituyen las virtudes
fundamentales del "Hombre Señorial" (Junzi), el ideal confuciano.
La virtud de
Humanidad, a su vez, comprende las de Reciprocidad (Shu) y la de
Lealtad o Conciencia Moral (shong).
La Convivencia
Moral esta determinada por las Cinco Relaciones (Wu Lun) que
regulan el comportamiento honorable de los hombres entre si y asignan a cada
individuo su puesto en la comunidad. Esas cinco relaciones son las que se dan
entre padre e hijo, esposo y esposa, hermano mayor y hermano menor, príncipe y
súbdito y amigo y amigo. Para mantenerse el orden en el mundo, deben primero
ordenarse las familias y luego los Estados territoriales. Así naturalmente
queda ordenado el reino mismo. La vida familiar esta fijada por la actitud de
Piedad Filial.
Su actitud política
se basa, en lo esencial, sobre la idea que para que reine el orden es
necesario previamente "rectificar los nombres", de modo que las cosas
coincidan con las cualidades que sus nombres les asignen; así por ejemplo el
príncipe debe comportarse como príncipe.
Su idea de gobierno
es sencilla: si el príncipe obra con rectitud, también lo hará el
pueblo.
Aun cuando el modelo
confuciano no ejerció ningún efecto inmediato en la sociedad de su época, en
los siglos sucesivos se constituyo en el paradigma del ser humano para China,
Corea y Japón, pueblos cuyas vidas se orientaron según las ideas del gran
maestro Confucio.
(Fuente: Boletín
Informativo Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio
Argentino-China, Septiembre-Octubre 2006)